sábado, 25 de julio de 2009

Identidades múltiples y fluidas

No nos importa la identidad como carta de ciudadania.
No nos importa la identidad como cuota dentro del sistema.
No nos importa la identidad como espacio de poder ni de ficción de poder.
No importa cuál fuera el punto de partida para la identidad: la edad, el sexo, el color de la piel, el lugar geográfico donde has nacido, tus elecciones para el placer, tu origen cultural, tu trabajo, tu ropa. No importa.
Cualquiera de estas diferencias contenedoras de identidades puede nutrir al propio sistema en su reforzamiento; puede constituir una prótesis del sistema en su fortalecimiento, en sus espejismos de libertad, en sus augurios de incorporación e inclusión socio política.
La identidad nos importa en la medida en que es espacio para crear desorden social, desorden afectivo, desordenando turnos, prioridades, y privilegios. Nos importa para deshacerla, rehacerla y reinventarla.

Hoy queremos hablar de esa tensión entre la identidad entendida como algo fijo y estable y ese lugar incómodo de la no identidad, o de la inestabilidad, la fluidez, lo cambiante. Demasiado frecuentemente, la idea de identidad aún permanece atada a la visión que entiende las identidades como algo dado o recibido, y no negociado social y políticamente dentro de condiciones históricas específicas. El resultado de estas ausencias es que la identidad queda inmovilizada, se cristaliza.

Te proponemos pensar una noción de identidad más compleja e históricamente situada, que tome a la identidad como una construcción social, fluida, parcial, contradictoria y no unitaria. Pensar la identidad significa analizar cómo tales cuestiones son efectos constitutivos tanto de relaciones sociales e históricas, como también una posibilidad de rearticular deseo y placer.

La perspectiva queer insiste en que cuando se trata de cuestiones de deseo, de amor, y de afectividad, la identidad bien puede sorprenderse a sí misma: creando formas de sociabilidad, políticas e identificaciones que desaten al yo de los discursos dominantes de la biología, la naturaleza y la normalidad.

Nos interesa pensar entonces las identidades en términos configuraciones identitarias, como puntos de cuestionamiento de las oposiciones que reproducen modos de jerarquización. Pensarnos, entonces, no desde interrogantes que fijen y esblezcan una esencia, sino desde preguntas como ¿cómo, dónde, cuándo soy?

¿Cómo te suena esto de pensarnos en términos de identidades múltiples y fluídas? En una entrevista al activista y sociólogo, Juan Pechín, nos contaba acerca de su propia experiencia cuando lo que pensamos, lo que teorizamos, se pone en tensión con nuestra propia vida cotidiana.

"No hay identidad que me haya ofrecido refugio ni acogida, porque no hay identidad que me haya considerado, en última instancia, pura y digna de pertenencia. Por eso asumo dichosamente la perspectiva desde fuera. Huyo fuera, al afuera, a la intemperie, a la calle, a la vulnerabilidad completa.
Me ubico por fuera de los mandatos y los códigos de convivencia y de obediencia. Y opto por incomodar en todos los espacios. Trascender la afirmación de la identidad y reconocerme, impura, imperfecta, desarraigada, desvinculada, contradictoria y compleja. Puedo reconocerme no perteneciente y romper la mudez y el silencio hablando una lengua inédita."

Eschuchá el programa Nº 19 de Sin-Closet



Descargá el programa

http://rapidshare.com/files/258578031/25_07_09.mp3

Homofóbicos, lesbofóbicos, misóginos, bifóbicos y transfóbicos ABSTERNERSE de comentar!!

sábado, 18 de julio de 2009

Baños: tecnologías de género

Hoy, como siempre, tampoco sabemos dónde estás, pero te invitamos a que nos acompañes y te vengas con nosotras, al baño. O que vayas sola o solo, o con la compañía que elijas, o lo hagas con tu imaginación. Pero nuestra invitación de hoy es esa: entremos al baño.

Pensar en los baños es pensar en territorios, territorios ya cargados de una subjetividad heterosexista, baños que nos indican con toda precisión a cuál acudir en caso de identificarse con uno de los dos dibujos posibles que sus puertas exhiben: aquí si sos hombre, aquí si sos mujer. Y se acabó. .. Pero podríamos imaginar una cantidad de puertas dibujadas con una cantidad de formas sin formas definidas, para que entren todes, todas, todos, los de las imágenes y los que con su cuerpo interpelan esas imágenes…

Porque no sólo fue y es el armario el sitio donde se esconde la disidencia, el lugar donde una, uno encuentra la ropa justa para salir y mostrarse tal cual la sociedad espera que te muestres. Como escribe la filósofa trans española Beatriz Preciado, en un texto titulado “Basura y género. Mear/Cagar. Masculino/Femenino”, más acá de las fronteras nacionales, miles de fronteras de género, difusas y tentaculares, segmentan cada metro cuadrado del espacio que nos rodea. Allí donde la arquitectura parece simplemente ponerse al servicio de las necesidades naturales más básicas (dormir, comer, cagar, mear..) sus puertas y ventanas, sus muros y aberturas, regulando el acceso y la mirada, operan silenciosamente como la más discreta y efectiva de las "tecnologías de género." , ese conjunto de instituciones y técnicas, desde el cine hasta el derecho pasando por los baños públicos, que producen la verdad de la masculinidad y la feminidad.

¿Cómo se constituyeron históricamente estos espacios en los que no vamos a evacuar sino a hacer nuestras necesidades de género? ¿Donde no vamos a mear sino a reafirmar los códigos de la masculinidad y la feminidad? Los baños públicos, son instituciones burguesas que se generalizaron en las ciudades europeas a partir del siglo XIX. Fueron pensados primero como espacios de gestión de la basura corporal, y se convirtieron progresivamente en cabinas de vigilancia del género. No es casual que la nueva disciplina fecal impuesta por la naciente burguesía sea contemporánea del establecimiento de códigos conyugales y domésticos que exigen la redefinición espacial de los géneros y que serán cómplices de la normalización de la heterosexualidad y la patologización de la homosexualidad.

En el siglo XX, los retretes se vuelven auténticas células públicas de inspección, en las que se evalúa la adecuación de cada cuerpo con los códigos vigentes de la masculinidad y la feminidad.
En la puerta de cada retrete, como único signo, una interpelación de género: masculino o femenino, damas o caballeros, bigote o florecilla, como si hubiera que entrar al baño a rehacerse el género más que a deshacerse de la orina y de la mierda. No se nos pregunta si vamos a cagar o a mear, si tenemos o no diarrea, nadie se interesa ni por el color ni por la talla de la mierda. Lo único que importa es el GÉNERO.

Pensemos en cualquier baño público, desde los de tu escuela o tu facultad, un boliche, la terminal, hasta el más lejano aeropuerto internacional, sumidero de desechos orgánicos internacionales en medio de un circuito de flujos de globalización del capital. Entremos en los baños de mujeres.

Una ley no escrita autoriza a las que ya están en el baño, compartiendo espejos y lavamanos, a inspeccionar el género de cada nuevo cuerpo que decide cruzar el umbral. El control público de la feminidad heterosexual se ejerce primero mediante la mirada, y sólo en caso de duda mediante la palabra. Cualquier ambigüedad (pelo excesivamente corto, falta de maquillaje, una pelusilla que sombrea en forma de bigote, o un paso demasiado afirmativo…) exigirá un interrogatorio para justificar la elección de retrete: "Eh, usted. Se ha equivocado de baño, los de caballeros están a la derecha." Así, en base a un cúmulo de signos que indican el género del otro baño, se exigirá irremediablemente el abandono del espacio, so pena de sanción verbal o física.

Si, superando este examen, logramos acceder a una de las cabinas, nos encontraremos entonces en una habitación de 1 x 1,50 m2 que intenta reproducir en miniatura la privacidad de un baño doméstico.

Cada cuerpo encerrado en una cápsula evacuatoria de paredes opacas que lo protegen de mostrarse desnuda, de exponer a la vista pública la forma y el color de sus deyecciones, comparte sin embargo el sonido de los chorros de lluvia dorada y el olor de las mierdas que se deslizan en los sanitarios contiguos. Libre. Ocupado. Una vez cerrada la puerta, un inodoro blanco de entre 40 y 50 centímetros de alto, taburete de cerámica que conecta nuestro cuerpo defecante a una invisible cloaca universal (en la que se mezclan los desechos de señoras y caballeros), nos invita a sentarnos tanto para cagar como para mear.

El váter femenino reúne así dos funciones diferenciadas bajo una misma postura y un mismo gesto: femenino=sentado. Al salir de la cabina reservada a la excreción, el espejo, reverberación del ojo público, invita al retoque de la imagen femenina bajo la mirada reguladora de otras mujeres.

Crucemos el pasillo y vayamos ahora al baño de caballeros. Clavados a la pared, a una altura de entre 80 y 90 centímetros del suelo, uno o varios urinarios se agrupan en un espacio accesible a la mirada pública. Dentro de este espacio, una pieza cerrada, separada categóricamente de la mirada pública por una puerta con cerrojo, da acceso a un inodoro semejante al de los baños de señoras.

Desde principios del siglo XX, la única ley arquitectónica común a toda construcción de baños de caballeros es esta separación de funciones: mear-de pie/cagar-sentado. Dicho de otro modo, la producción eficaz de la masculinidad heterosexual depende de la separación imperativa de genitalidad y analidad. La arquitectura funciona como una verdadera prótesis de género que produce y fija las diferencias entre las funciones biológicas atribuidas a hombres y mujeres. El urinario, como una protuberancia arquitectónica que crece desde la pared y se ajusta al cuerpo, es una prótesis de la masculinidad que facilita la postura vertical para mear. Mear de pie públicamente es una de las performances constitutivas de la masculinidad heterosexual moderna. De este modo, el discreto urinario no es tanto un instrumento de higiene como una tecnología de género que participa de la producción de la masculinidad en el espacio público. Por ello, los urinarios no están enclaustrados en cabinas opacas, sino en espacios abiertos a la mirada colectiva, puesto que mear-de-pie-entre-varones es una actividad cultural que genera vínculos de sociabilidad compartidos por todos aquellos, que al hacerlo públicamente, son reconocidos como hombres.

Dos lógicas opuestas dominan los baños de señoras y caballeros. Escapar al régimen de género de los baños públicos es desafiar la segregación sexual que la moderna arquitectura urinaria nos impone desde hace al menos dos siglos,: público/privado, visible/invisible, hombre/mujer, pene/vagina, de-pie/sentado, ocupado/libre…

Una arquitectura que fabrica los géneros mientras, con el pretexto de la higiene pública, dice ocuparse simplemente de la gestión de nuestras basuras orgánicas. Infalible economía productiva que transforma la basura en género. No nos engañemos: en la máquina capital-heterosexual no se desperdicia nada. Al contrario, cada momento de expulsión de un desecho orgánico sirve como ocasión para reproducir el género. Las inofensivas máquinas que comen nuestra mierda son en realidad normativas prótesis de género.

No vamos a los baños a evacuar sino a hacer nuestras necesidades de género. No vamos a mear sino a reafirmar los códigos de la masculinidad y la feminidad en el espacio público.

Escuchá el programa Nº 18 de Sin-Closet



Descargá el programa

http://rapidshare.com/files/257675590/18_07_09_bis.mp3

Homofóbicos, lesbofóbicos, misóginos, bifóbicos y transfóbicos ABSTERNERSE de comentar!!

sábado, 11 de julio de 2009

Repudio al golpe de Estado en Honduras

"Como feministas de Argentina, comprometidas con la defensa de los derechos humanos, manifestamos nuestro más enérgico rechazo y repudio al golpe militar perpetrado contra el gobierno constitucional de Honduras.
Llevamos en nuestra memoria y las marcas de nefastas dictaduras que desaparecieron, secuestraron y encarcelaron a miles de personas. Muchos de estos hechos continúan aún hoy impunes. Miles de personas viven hoy en América Latina bajo los efectos de la pobreza que esas dictaduras y sus sucesores neoliberales produjeron.
Miles de mujeres protagonizaron la resistencia ayer, miles de nosotras estamos dispuestas a continuar luchando hoy. Por eso decimos NUNCA MÁS y nos solidarizamos con el pueblo hondureño.
Convocamos a todas y todos, latinoamericanas/os, gentes del mundo entero, a sumarse al repudio, a pronunciarse por los derechos del pueblo de Honduras y por el respeto del proceso democrático que se pretende interrumpir."

Declaración de las organizaciones feministas argentinas en repudio al golpe militar en Honduras.

Desde Sin Clóset, desde la Colectiva Feminista La Revuelta, abrazamos en especial a las compañeras feministas, a todas las mujeres, travestis, transgéneros, lesbianas, gays y todos los géneros que en este momento luchan y resisten el golpe de estado.

La realidad lésbica según Ilse Fuskova

Ella piensa en el cuerpo, ella piensa en su cuerpo, en el cuerpo alienado, silenciado prohibido, ella piensa en el cuerpo de la mujer utilizado como máquina y territorio de colonización, y lo transforma en cuerpo de placer y poder. Ella piensa en caricias, ella recuerda amores, ella viaja a su infancia y se encuentra con el deseo. Ella tiene 80 años y grita su derecho a ser quien es, a amar a quien quiera amar, a ser visible, ella se nombra lesbiana .

De la misma manera que en el programa anterior te presentamos a Ilse Fuskova. En esta segunda entrega de la entrevista te recordamos que Ilse, esta mujer que hoy tiene 80 años, se reconoció lesbiana a los 56, después de 30 años de matrimonio heterosexual y fue la primera mujer lesbiana que en Argentina asumió públicamente su lesbianismo ante las cámaras de televisión.

Cuántas vidas habrán cambiado luego de la aparición pública de Ilse, cuántas mujeres habrán comenzado a partir de verla, a repensar sus deseos, sus amores, su cotidianeidad. Cuántos interrogantes habrán comenzado a plantearse, porque, como la misma Ilse nos dice en su libro “Amor de mujeres”, la realidad lésbica plantea mucho más que un ghetto más o menos seguro. La realidad lésbica plantea un arsenal de preguntas de fondo:
  • ¿por qué se ha instalado como obligatoria la heterosexualidad cuando de hecho en todas las épocas históricas y en todos los continentes existió la atracción erótica entre mujeres?¿Cómo se beneficia el patriarcado con esta norma?
  • desde niñas nos adoctrinan para que creamos que si no somos madres no somos mujeres completas. ¿Cómo se beneficia el patriarcado con nuestra ciega obediencia?
  • la libre sexualidad se admite siempre que signifique el acceso de los varones al cuerpo de la mujer, pero no cuando plantea la sexualidad entre las mujeres. ¿A qué intereses sirve que esto sea así? Sabemos, escribe Ilse, que a partir de estas preguntas se abre una vastísima realidad fundada en la experiencia de las mujeres.
Azafata, periodista, fotógrafa, escritora, poeta, Ilse insiste en el valor de la palabra, de la palabra propia, de tomar la palabra. Como esa otra poeta y ensayista a quien ella tanto admira, Adrienne Rich, y que se pregunta ¿qué necesita saber una poeta? Que ninguna cultura, lenguaje o casta puede reclamar superioridad, a lo largo de enormes zonas nacionales, sociales, geográficas, la poesía levanta su cabeza y te mira a los ojos.

Te mira a los ojos, te acaricia, como la voz y las palabras que Ilse escribe en “La Isla”:

Lo que de la tierra mas amaba
Volvía a encontrarlo en el otro cuerpo.
Las colinas, la decisión de las palmeras,
El dulce canal de la nuca donde se articula lo necesario y el mundo de los sueños,
Y entre los muslos, y entre los labios
Algo mucho mas delicado
Aunque parecido a la seda húmeda
Que ella rozaba con reverente alegría, como si a 300 metros de profundidad
Le fuera permitido besar corales y anémonas de mar
En el paladar su lengua encontraba
Las huellas de la marea baja.
Ilse


Leer + Entrevista a Ilse Fuskova en la revista Soy


Escuchá el programa Nº 17 de Sin-Closet


Descargá el programa

http://rapidshare.com/files/254675451/11_07_09.mp3

Homofóbicos, lesbofóbicos, misóginos, bifóbicos y transfóbicos ABSTERNERSE de comentar!!

sábado, 4 de julio de 2009

Ilse Fuskova y su orgullo lésbico


Ella piensa en el cuerpo, ella piensa en su cuerpo, en el cuerpo aliendado, silenciado, prohibido, ella piensa en el cuerpo de mujer utilizado como máquina y territorio de colonizacion, y lo transforma en cuerpo de placer y de poder. Ella piensa en caricias, ella recuerda amores, ella viaja a su infancoa y se encuentra con el deseo. Ella tiene 80 años y grita su derecho a ser quien es, a amar a quien quiera amar, a ser visible, ella se nombra lesbiana . Ella es Ilse Fuskova.

Ilse nació en Buenos Aires, estudió periodismo, fotografía, fue azafata y la traemos aquí a Sin Clóset, porque fue, sobre todo, la primera mujer que se atrevió a salir del clóset y declararse públicamente lesbiana ante las cámaras de televisión. Fue en 1991, cuando Mirtha Legrand la invitó a participar de uno de sus almuerzos. “No vayas”, le decían. “La vas a pasar mal”, “Te van a humillar”, le decían. Ninguna recomendación, ningún consejo pudo hacerla cambiar idea. Desafiándolas a todas, allá fue.

Seguimos conversando con Ilse sobre la experiencia lesbiana, sobre esta forma de construir relaciones profundas de afecto, de reconocimiento, entre mujeres, que no necesariamente y no siempre implican relaciones eróticas y que tan perturbadoras y peligrosas resultan para el patriarcado, que necesita controlar nuestro cuerpo, nuestra sexualidad porque si no… se acaba el patriarcado.

En el libro “Amor de mujeres. El lesbianismo en Argentina hoy”, escrito en coautoría con su pareja de muchos años, Claudina Marek y con Silvia Schmid, Ilse retoma una idea de la historiadora Gerda Lerner, quien afirma que en este momento histórico y por un tiempo, las mujeres sólo podrán tener a otras mujeres como únicas interlocutoras válidas.

Escuchá el programa Nº 16 de Sin-Clóset



Descargá el programa

http://rapidshare.com/files/251939957/04_07_09.mp3

Para comentar esta nota, mandanos un correo a comentariossincloset@gmail.com
Homofóbicos, lesbofóbicos, misóginos, bifóbicos y transfóbicos ABSTERNERSE!

sábado, 27 de junio de 2009

Elecciones revueltas, revueltas elecciones


En una semanda donde se mezaclaron elecciones, gripes y contagios, y un aniversario particular: el de la revuelta, de los insumisos e insumisas de Stonewall y de todo esto estaremos conversando hoy con vos en Sin Clóset.

Próximas, próximos, a las elecciones que se van a realizar en el país el domingo, estaría bueno pensar en esto de la posibilidad de elegir. La palabra elegir merecería toda una reflexión. Toda una interpelación merecería esta democracia dominguera, burguesa, capitalista, patriarcal, tratista, hipócrita, moralista… que se puede solamente mirar por tv…

Porque estamos convencidas de que nuestros sueños no caben en sus urnas, nuestros cuerpos, nuestros deseos, nuestras elecciones insurrectas, nuestras voces, nuestros gritos, nuestras calles….

Como esas calles en las que un 28 de junio, pero esta vez en 1969 y en la ciudad de Nueva York, un grupo de diversidades se opuso a la prepotencia policial, resistiendo una de esas razzias que ya eran casi una costumbre en el Stonewall Inn, un boliche concurrido habitualmente por….. ¿por quiénes? El mito de origen nos dice que allí había gays, travestis, lesbianas, trans.

Si bien no fue la primera expresión pública de reclamo por los derechos LGBT, ese 28 de junio, quienes estaban allí resistieron por tres días el arresto y se animaron a decir públicamente NO: no a la arbitrariedad policial, no a la discriminación, no a la privación de nuestros derechos.

La Revuelta de Stonewall marcó un hito en la historia, y desde entonces se estableció como “Día del Orgullo lésbico-gay-trans-bisexual”, la fecha ha sido adoptada a nivel mundial como un día en el que volvemos a salir a la calle, un día de lucha por lograr que la consigna “Ni un derecho menos” sea cada vez más real.

---


Y hay sonidos extraños para nuestros oídos, como el piano y la voz de Diamanda Galas. Una mujer contradictoria, enigmática, versátil, compositora y artista, cuya excepcional voz tiene una riqueza de matices y registros pocas veces encontrada en el mundo de la música. Vivió y creció en Nueva York, hija de un pianista de jazz ortodoxo, que le prohibía cantar en público por ser mujer, estuvo allí. Allí, sí en Stonewall, y quizás haya sido ese piano y esa voz, el que se escuchaba precisamente la noche del 28 de junio. O quizás, no. Porque este es un relato más de los tantos relatos que se construyen para explicar alguna que otra realidad o hechos.

Considerada una de las mujeres más transgresoras del siglo XX, no sólo encabezó la revuelta del famoso Stonewall Inn, sino que convirtió el juicio que se celebró contra la población homosexual de Nueva York en un juicio contra la doble moral estadounidense. No contenta con condenar la opresión a la que prostitutas, transexuales, travestis, gays y lesbianas sufrían en Manhattan, consiguió que el obispo de St John the Divine le cediera la catedral, una de las más grandes del mundo, para ofrecer un concierto para recaudar fondos para los enfermos de SIDA.

Eran los 80, y de boca de los católicos salían condenas hacia los gays, y profecías sobre un castigo divino que en forma de VIH condenaría a los impíos. En ese momento, Diamanda se enfrenta al Papa, y proclama, que si Dios es quien envía el SIDA a modo de castigo, desde ese momento ella se erige como Novia de Satanás.

Debido a su disco "Saint of the pit", repleto de salmos homófobos y misóginos, consiguió que varios altos cargos del Vaticano dieran su visto bueno para que ella participara en los 90 en un festival religioso. Nunca se imaginaron que aquellos salmos bíblicos eran una dura crítica a la Iglesia. Y Diamanda, dispuesta a vengarse de todos aquellos que se alegraban de la muerte de los enfermos de SIDA; entre ellos su hermano, decidió salir al escenario, frente a toda la cúpula política de la Iglesia, crucificada, desnuda, bañada en sangre, en un escenario en llamas, y gritando con toda su alma en italiano IO SONO L´ANTICHRISTO ("yo soy el anticristo"), para asegurarse de que todos los presentes entendían su mensaje de odio hacia la iglesia homófoba.

Desde entonces ha colaborado incluso con Amnistía Internacional, denunciando la memoria del genocidio armenio, la marginación de los enfermos terminales, los experimentos que se llevaron a cabo con humanos durante la II Guerra Mundial, llevando incluso una campaña muy fuerte en Estados Unidos contra la pena de muerte, defendiendo hasta el último día la vida de Eileen Wuornos (conocida por todos gracias a la película "Monster").

Musicalmente ha hecho una labor excepcional recogiendo canciones populares de campesinos, cánticos espirituales de esclavos negros, poemas sirios plagados de sufrimiento y dolor perdidos durante años. Ha puesto en su boca palabras de poetas, de cantautores, griegos, estadounidenses, mexicanos, armenios, franceses, italianos.. Pasolini, Baudelaire, Bob Dylan, Phil Ochs, Sinatra, Holiday, Brel... La hemos oído en muchas bandas sonoras desde "Drácula", hasta "Asesinos por naturaleza".

"Puta, santa, demonio, amante, loca o ángel, no hay otra voz en el rock, el jazz o la vanguardia musical con su violencia, con su abrasadora pasión y pura fuerza elemental", así hablaba de ella la prensa inglesa..

Y no sabemos con certeza si efectivamente esta Diamanda estaba allí, pero si no estaba alguna otra estaría cantando estos sonidos, y en definitiva, lo que nos interesa es justamente corrernos del lugar de las certezas, poder pensar.

---

Cansadas de la humillación que padecen en cada votación, la comunidad trans lanzó una campaña contra la discriminación, pidiendo además la urgente aprobación de una Ley de Identidad de Genero y la unificación de padrones.

La idea surge de Ariana Cano, la primera locutora transexual del país, que llama a las personas travestis, transgeneros y a cualquiera que quiera sumarse a manifestarse en la puerta de los colegios pacíficamente pidiendo el fin de la discriminación. "Cada vez que debemos presentarnos a votar es la misma humillación y burlas de parte de los fiscales y de la gente que está esperando para realizar su voto. Están viendo una persona travesti que no debería estar en esa mesa, simplemente porque el Estado no quiere reconocer nuestra identidad de género".

El sistema electoral establece que hombres y mujeres voten en mesas separadas que se implementó cuando no existían los DNI y se sufragaba con Libreta Cívica, las mujeres, o de Enrolamiento, los hombres. Es que en los viejos documentos un hombre y una mujer podían tener el mismo número de identidad.

El hecho de que hombres y mujeres voten en mesas separadas, tiene una explicación técnica. El voto femenino se estableció por ley en 1947 y se puso en práctica en 1951 -casi 20 años antes de que comenzara a utilizarse el Documento Nacional de Identidad- y determinó que se crearan padrones separados, para evitar la superposición numérica.

Leer +

Escuchá el programa Nº 15 de Sin-Closet



Descargá el programa


http://rapidshare.com/files/249346408/27_06_09.mp3

Homofóbicos, lesbofóbicos, misóginos, bifóbicos y transfóbicos ABSTERNERSE de comentar!!

domingo, 21 de junio de 2009

Día del padre

Este 21 de junio se celebró en Argentina el Día del Padre. En la versión online del diario Críticia encontramos una excelente nota escrita por Osvaldo Bazán sobre la paternidad de un hombre gay.

Qué mejor que en esta fecha tan heterosexual, mostrar un ejemplo de vida de un gay soltero que adoptó a un niño correntino, y en palabras de Bazán:

"Acá estaba la respuesta a tantos debates, a tanto legislador que hace como que sí pero al final no pasa nada, a tanta vieja escandalizada que llama a las radios A.M., a tanto forista de Internet que opina porque es anónimo y gratis y nadie paga para difundir su ignorancia".

Leer la nota

Homofóbicos, lesbofóbicos, misóginos, bifóbicos y transfóbicos ABSTERNERSE de comentar!!

sábado, 20 de junio de 2009

Banderas e historia fuera del Closet

Hay una imagen que construimos socialmente y que está atravesada por prácticas de poder. En esta construcción van a intervenir múltiples factores: la memoria y el olvido, las negaciones , los rechazos, los deseos, las represiones. Para ello el poder será el catalizador , el que dirija hacia donde van nuestras imágenes, en el proceso de modelar nuestros cuerpos, nuestras mentes, en el intento de esculpirnos a su imagen y semejanza.

Para ello es necesario montar el espectáculo, poner en juego una serie de prácticas, montajes de ficción , abrir el telón, y lograr que los espectadores y espectadoras crean que lo que allí sucede es verdad, lograr que nos identifiquemos con lo que - apelando a nuestros deseos y emociones - se pone en escena.

¿Qué es lo que se pone en escena? Se despliegan mitos sobre nuestros orígenes, próceres de bronces que forman el panteón al que adoraremos, y UNA bandera, única, que unifique la nación entera, que nos identifique , que nos conceda una identidad.

Soy Argentino (así, en masculino) es la imagen que me devuelve la ficción montada. Una identidad, una sola manera de percibirnos pertenecer a una comunidad imaginada, una identidad excluye, deja afuera otras tantas identidades de las tantas otras que construimos e iremos construyendo a lo largo de nuestras existencias perturbadoras.

Pero donde el poder modela, los otras, otros, nosotres, derretimos con el calor de nuestras luchas irreverentes cualquier molde. A una imposición de la heteronormatividad resistimos desde la disidencia sexual. A una voz uniformada como voz de mando, resistimos desde voces diferentes. A UNA identidad resistimos construyendo nuestras diversas identidades, y - por supuesto - a una bandera le respondemos con la multiplicidad de colores y de banderas que nos cuentan otras historias y otras pertenencias…

Por eso hoy, que es 20 de junio, vamos hablar de la bandera, pero no de la que te estás imaginando, sino de otra bandera, multicolor, esa bandera del arcoiris que se ha convertido en símbolo de la lucha y la resistencia de los movimientos LGTB.

Y te contamos que esta bandera se crea en 1978, a partir de un concurso que organizó el Comité del Orgullo Gay de San Francisco. El ganador de ese concurso fue un artista plástico, Gilbert Baker, y su diseño original tiene 8 franjas horizontales con diversos colores. Cada color posee un significado especial:
  • el rosa subido 'fucsia', la sexualidad
  • el rojo, la vida
  • el anaranjado, la sanación
  • el amarillo, la luz del sol
  • el verde, la armonía con la naturaleza
  • el turquesa, la magia y el arte
  • el índigo, la armonía
  • el violeta, la espiritualidad
El diseño original sufrió tres modificaciones, según ATTTA (Asociación de travestis, transexuales y transgénero de Argentina). En 1979, año de la primera aparición masiva de la Bandera Arcoiris, el rosa subido -fucsia- no se producía industrialmente, por lo que la primera franja se omitió. Paradójicamente, la Bandera Arcoiris que hoy es el emblema GLTTB más extendido en el mundo es una bandera castrada, ya que omite el color que significaba la sexualidad. Luego, se decidió eliminar las franjas turquesa e índigo, ya que los organizadores de la marcha necesitaban que la bandera contuviera un número par de franjas para poner la mitad de un lado de la calle, y la otra mitad del otro. Estas dos se sustituyeron por una franja de azul, que es la versión más conocida en la actualidad. Y lo interesante es que no hay un orden establecido, cualquier color puede ir en cualquiera de las franjas.

Esta bandera no se diseñó sólo como un símbolo de diversidad, sino como el símbolo de la lucha cotidiana por una vida digna. No es una bandera exclusivista, para marcar diferencias con cualquier otro sector -uso que es común para las banderas nacionales-, sino que es una bandera que dice “aquí estamos, en la calle, una multiplicidad que se resiste a ser clasificada, ordenada, domesticada. Aquí estamos, y háganse a la idea: porque de aquí no nos vamos a ir”.

Retomando esa conversación tan interesante que tuvimos con Osvaldo Bazán, vamos a seguir “sacando a la patria del clóset”. Su libro “Historia de la homosexualidad en la Argentina” relata, más que la historia de la homosexualidad, la historia del castigo, la represión, la descalificación o la condena que soportó toda forma de sexualidad que se apartara de la “normalidad” a lo largo de los siglos.

Y le preguntábamos también a Osvaldo acerca de un mito, muy difundido, que tiene que ver con la homosexualidad – o supuesta homosexualidad – de Belgrano. Un mito en que se cruzan la incredulidad (¿será? Y si es…¿sera posible pensar un héroe que se aparte de la masculinidad hegemónica?), la incomodidad (¿cómo seguir “defendiendo” un lugar en el panteón de los bronces para alguien que porta semejante imperfección-pecado-delito-enfermedad?), la sospecha (¿habrá sido entonces merecedor de tanta gloria?¿qué otras facetas ocultas, inconfesables, aparecerán si indagamos un poco más?).

¿Por qué este mito que obsesiona por igual a los defensores de la pureza heterosexual del prócer como a quienes desearían la improbable confirmación del héroe como abanderado gay de la historia? Una polémica que habla, sobre todo, del estado del prejuicio en Argentina, y de qué intereses se ponen en juego cuando se apela a la descalificación, apoyándose en la idea de una única masculinidad posible.

Algo más que queremos contarte acerca de esta Historia de la homosexualidad, es que está dedicada, casi paradójicamente, a “los prejuiciosos, los crueles y los necios, que me hicieron buscar respuestas”.


Escuchá el programa Nº14 de Sin-Closet



Descargá el programa

http://rapidshare.com/files/246766304/20_06_09.mp3

Homofóbicos, lesbofóbicos, misóginos, bifóbicos y transfóbicos ABSTERNERSE de comentar!!

sábado, 13 de junio de 2009

SACANDO a la PATRIA del CLOSET

Pensando en las fechas “patrias” (habría que ver por qué son son “patrias” y no “matrias”, pero eso quedará para futuros programas…), pensando en fin en este feriado que se viene -15 de junio por el 20 de junio, Día de la Bandera- decidimos sacar a la patria del clóset, aunque sea por un rato no más.

Entendemos que no es posible comprender la historia de una nación, si no pensamos a la sexualidad – o las sexualidades, mejor dicho - como parte de esa historia. Y tenemos una historia construida con próceres, de los cuales poco se habla, y menos aún se habla de su sexualidad. Próceres de bronce, con sexualidades que también parecen de bronce. Próceres que son portadores de una heterosexualidad que no se pone en discusión: son hombres, son blancos, son machos, son héroes…

Siempre la historia habló de ellos recalcando su heterosexualidad, hasta el punto de garantizar su moral hetero sobre todo si se les conocían varias mujeres y varios hijos no reconocidos.

Y nos preguntamos qué pasaría, qué historia diferente podríamos comenzar a construir si nos preguntáramos ¿qué pasó, a lo largo de la historia, con las relaciones de hombres con otros hombres? ¿O si nos preguntáramos dónde estaban aquellos y aquellas que desafiaban las identidades de género permitidas en alguna época remota, que eran - ni más ni menos -, las mismas que son admitidas hoy por esa “normalidad” que se nos pretende imponer? O las relaciones de mujeres con otras mujeres, a lo largo de la construcción de nuestra historia, dónde puede leerse la historias de ésas, las que amaban a mujeres?

Para conversar acerca de esa historia oculta, de esa patria del armario, entrevistamos a Osvaldo Bazán, quien ha investigado y escrito mucho sobre esa otra historia que queda por fuera de los textos oficiales (y no tanto), los feriados y las efemérides. Osvaldo es periodista y autor de varios libros, entre ellos, la “Historia de la homosexualidad en la Argentina”. Un libro que recorre más de 500 años, los que van desde la conquista de América hasta el siglo XXI, con relatos que construyen un texto apasionante y minuciosamente documentado que hace visible lo que la hipocresía y la falsa moral se empeñan en ocultar: hablar de la historia de la homosexualidad es hablar, precisamente, de la historia del castigo y la represión a todo aquello que se aparte de la norma heterosexual.

En esta primera entrega de la entrevista a Osvaldo Bazán conversamos también acerca del Epílogo de su libro, en el que reflexiona a partir de una afirmación por demás inquietante: “la homosexualidad es nada”.

Escuchá el programa Nº13 de Sin-Closet



Homofóbicos, lesbofóbicos, misóginos, bifóbicos y transfóbicos ABSTERNERSE de comentar!!

sábado, 6 de junio de 2009

Cine LGTTBI

El cine nos sigue atravesando con interrogantes, mueve nuestros deseos y nuestras inquietudes. Porque hablar de otros amores, de otras historias, nos propone cuestionar lo que ya conocemos, lo que nos venden.

Estas preguntas, estas dudas, las compartimos en una segunda entrega de la entrevista con Adrián Melo (doctor en Ciencias Sociales, licenciado en Sociología, investigador, profesor, escritor). Porque otra de las cuestiones que aparecen en las historias que vemos en el cine tiene que ver con sus finales: las historias no heterosexuales casi nunca terminan bien, se cruza lo trágico; como si para estos amores no fuera posible o no se pudiera pensar un final feliz.

Entrevista a dos integrantes de la Comisión por la Diversidad Sexual de la Universidad Nacional del Comahue, que están realizando el ciclo de cine "Ni closet, ni diván", que comenzó la semana pasada y continúa los días 10 y 17 de junio a las 20hs, en el bar de la Facultad de Humanidades.

Escuchá el programa Nº12 de Sin-Closet



Descargá el programa

http://rapidshare.com/files/241671018/06_06_09.mp3

Homofóbicos, lesbofóbicos, misóginos, bifóbicos y transfóbicos ABSTERNERSE de comentar!!

sábado, 30 de mayo de 2009

Primera muestra internacional de cine les-bi-gay-trans en Neuquén



¿Por qué el cine? Nos mueve la inquietud de ver reflejada en la pantalla del cine otras imágenes, otras historias, otros amores, otras formas de relaciones, otros cuerpos, otros encuentros, otras formas de ser, sentir y pensar que no se reduzcan a lo esperable, que sean diversas, deseos y cuerpos que nos interpelen. Descubrir juntas y juntos otros lenguajes, tratando de mirar y ver críticamente las imágenes que se proyectan sobre la vida y los amores de lesbianas, gays, travestis, trans, bisexuales, intersexuales.

Porque seguramente cuando pensamos en ir a ver una película no nos preguntamos si hay o no escenas sexuales o de amor heterosexuales, es algo que la mayoría da por supuesto. Ése es el poder de la norma heterosexual, pasar desapercibida como tal. Tanto que, muchas veces, ni siquiera funciona como una sexualidad.

Sin embargo, cuando hay otros amores la aclaración surge inmediatamente. Ningún/a periodista le preguntaría a algún actor o actriz qué sintió al representar a un heterosexual, sin embargo fue la primera pregunta que se le realizó por ejemplo a Sean Pean cuando representó a Milk. ¿Qué debería sentir?

Y llegamos al cine a través de la literatura, a través de Adrian Melo. Adrian nació en Florencio Varela, provincia de buenos Aires, es doctor en ciencias sociales y licenciado en sociología por la UBA. Es investigador y profesor en dicha Universidad. Escribió y fue compilador de varios libros, "El amor de los muchachos, homosexualidad y literatura", y del que estamos hablando "Otras historias de amor, gays, lesbianas y travestis en el cine argentino".

El primer encuentro con el libro de cine, “Otras historias de amor”, fue como tenía que ser, oculto, invisible.

"Lo leí por internet, lo encargué, logré que lo trajeran, pero a la hora de ir a buscarlo , estaba debajo del estante, y me lo entregaron con la contratapa para arriba, todo un símbolo, ustedes se preguntaran porqué , la tapa de otros amores, tiene otros amores en ella, hombres riendo y abrazándose , desnudos, parecen estar pasándola bien, pero así llego el texto a nuestras manos, oculto, dado vuelta , al revés"
Laura Leyton

En el cine, en las novelas también, las imágenes que aparecen suelen ser arquetípicas, es decir el gay es la mariquita. El mariquita que es un recurso para la risa, para la burla. Lo normativo era que la disidencia sexual no fuera representada. Pero cuando aparece se lo hace recurriendo al arquetipo de marica, en ese sentido las lesbianas quedan/quedamos en la invisibilidad total porque ni siquiera nos asocian con la risa.

Melo se presentará el 26 de junio en el Museo Nacional de Bellas Artes para cerrar el ciclo de cine Sin-Closet.

Conocé el festival GenerArte que se desarrolló en Buenos Aires. Es un espacio para "hacer visible la perspectiva de género, promoviendo la equidad entre mujeres y varones, pretendiendo reflexionar y sensibilizar sobre esta temática a través del arte".

Escuchá el programa Nº11 de Sin-Closet



Descargá el programa


http://rapidshare.com/files/239354292/30_05_09.mp3

Homofóbicos, lesbofóbicos, misóginos, bifóbicos y transfóbicos ABSTERNERSE de comentar!!

sábado, 23 de mayo de 2009

Entrevista a Lohana Berkins


Lohana Berkins es activista del movimiento Travestis Transexual y presidenta de la Asociación Lucha por la Identidad Travesti-Transexual (ALITT) la cooperativa Nadia Echazú.

Escuchá el programa Nº10 de Sin-Closet



Descargá el programa

http://rapidshare.com/files/239360482/10__mayo_23-2009.mp3

Homofóbicos, lesbofóbicos, misóginos, bifóbicos y transfóbicos ABSTERNERSE de comentar!!

sábado, 16 de mayo de 2009

III Coloquio Internacional: educación, sexualidades y relaciones de género


Este jueves 21 comienza el III Coloquio Interdisciplinario Internacional – Educación, sexualidades y relaciones de género. Investigaciones y experiencias. Se desarrollará en la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNComahue, Sede Cipolletti (Río Negro), y se extenderá hasta el sábado 23.
En el año 2005 y en el 2007 se realizaron los dos anteriores Coloquios en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.
Estas instancias están organizadas por docentes e investigadoras de distintas universidades e institutos de formación docente que desde hace años están indagando, formando, capacitando, interviniendo, activando en temáticas relacionadas con las sexualidades y los géneros, específicamente en el campo educativo.
El coloquio es un espacio necesario para recrear un ámbito crítico de análisis científico de investigaciones recientes y de reflexiones sobre experiencias realizadas con docentes y en escuelas de todos los niveles del sistema educativo.
De hecho, surgen como espacios de intercambio y producción, al calor de los debates sobre una legislación nacional que posibilitara la inclusión de la educación sexual en las escuelas del país.

Escuchá el programa Nº9 de Sin-Closet


Descargá el programa

http://rapidshare.com/files/234040532/16_05_09.mp3

Homofóbicos, lesbofóbicos, misóginos, bifóbicos y transfóbicos ABSTERNERSE de comentar!!

sábado, 9 de mayo de 2009

Lesbianas: exclusión y discriminación laboral

“Tengo dos amigas que hace algún tiempo iban a entrar a trabajar al gobierno de la ciudad. Pasaron las entrevistas y todo y finalmente les hablaron y les dijeron que no, que a lo mejor si su facha fuera distinta sí, pero no a las lesbianas en el gobierno, por lo menos no tan obvias” (Marcia, México)

Esta es una de las tantas voces de mujeres lesbianas latinoamericanas, que dan testimonio de las múltiples discriminaciones que tienen que soportar en sus trabajos, tanto para acceder como para mantener un trabajo estable, porque su sexualidad se aparta de la norma heterosexual.
La discriminación hacia las mujeres forma parte del día a día del mundo laboral, y se multiplica cuando mujeres son indígenas, negras, mestizas, latinas, pobres, jóvenas, adultas mayores y por supuesto, cuando su sexualidad no se ajusta lo establecido: cuando se es lesbiana, o bisexual, o cuando la expresión de género no se adapta al ideal de lo "femenino". Aquí, las dificultades para encontrar trabajo y conservarlo son mucho mayores aún.
Ya desde el comienzo de una relación laboral suele ocultarse la orientación sexual no heterosexual durante el proceso de solicitud de empleo por temor a que se desestime su candidatura o que ésta no sea evaluada imparcialmente. En la mayoría de los casos, las lesbianas y gays que demandan un empleo no tienen la certeza de que la reacción del empleador no va a tener prejuicios. Es más, algunos empresarios tendrían políticas explícitas de exclusión de las personas gays y lesbianas en un trabajo. Ni hablar en el caso de las transexuales, las cuales ya están rechazadas de antemano.
Las mujeres que no son parte de estos modelos soportan diferentes formas de exclusión y maltrato social. En el área laboral, la "belleza" y la "femineidad" se traducen como "buena presencia" y este es un requisito ineludible para las mujeres en todos los niveles laborales.
Una de las estrategias con que se manifiesta este pánico es el prejuicio, que instala a las lesbianas en el lugar de “acosadoras”, como si ser lesbiana implicara que a una le gustan todas las mujeres. La realidad, sin embargo, las muestra en otro lugar, un lugar que comparten como mujeres: el lugar de objetos del acoso sexual por parte de jefes varones. En el caso de aquellas que ya están identificadas por sus jefes o compañeros como lesbianas, el acoso tiene la excusa - muy arraigada culturalmente- de que las mujeres lesbianas lo que realmente necesitan es un hombre que “les quite lo lesbianas”. Hay un empeño en conocer la causa, la fuente, cuál fue la mala experiencia, dónde estuvo el trauma "que te torció el rumbo". ¿Por qué nunca escuchamos la pregunta ¿“Cómo fue que te hiciste heterosexual?” ¿Por qué nadie tiene que responder al interrogante: ¿Usted es heterosexual? ¿Lo saben en su trabajo?

"Y bueno, aquí en la universidad tengo 21 años de trabajar. Casi han ido a la par mi ingreso a esta universidad y mi salida del clóset, y fue paulatino. Al principio sí me daba mucho miedo. Sentía miedo de sufrir rechazo, de que la gente me viera mal, de que me corrieran incluso. Pero poco a poco fui entendiendo que era algo de lo que yo no tenía que avergonzarme y que si no me hablaban, pues el problema no era mío sino de la gente que decidiera no hablarme. Y si me corrían, pues nos íbamos a meter en un lío porque no me podían correr por ser lesbiana. Total, me empecé yo sola a armar de valor y a empezarlo a abrir ... Yo creo que sí, mira: a los negros se les estigmatizaba mucho y el decirles negros era peyorativo, ellos lo retomaron como una forma de dignificarse. Yo creo que esto sí se puede, y se debiera hacer: dignificar lo que tú eres. Porque finalmente eso eres, no podemos vivir como avestruces con la cabeza metida en la tierra. Y el hecho de que tú lo digas, desarma, no saben qué decirte, no saben cómo responder, ante lo que ellos sospechan y tú lo aseguras. A la gente le suena muy fuerte la palabra lesbiana y yo pregunto ¿por qué tendría que sonar débil? ¿Por qué: porque se refiere a una mujer? Lesbiana es una palabra fuerte y me gusta, me identifico mucho como lesbiana, me sé lesbiana, me gusto lesbiana, así."
Informe "La invisibilidad aseguraba el puchero", Lesbianas y discriminación laboral en América Latina.



Escuchá el programa Nº8 de Sin-Closet


Descargá el programa

http://rapidshare.com/files/231374286/09_05_09.mp3

Homofóbicos, lesbofóbicos, misóginos, bifóbicos y transfóbicos ABSTERNERSE de comentar!!

sábado, 2 de mayo de 2009

Eve Sedgwick: pensamiento "impertinente"


“No podemos comprender las relaciones entre hombres y mujeres si no comprendemos la relación entre personas del mismo género, incluyendo la posibilidad de una relación sexual entre ellos/as”.
Eve Sedgwick

Eve Sedgwick, una mujer de quien poco se habla y poco se conoce; poeta, investigadora, educadora, activista, murió en Estados Unidos el pasado 12 de abril. Sus aportes fueron muy importantes e “impertinentes” para los ámbitos académicos, para las personas y los movimientos LGTTBI.
Escribió, a principios de los 90, un libro llamado “Epistemología del Closet”, una obra que permitió pensar y re-pensar los conceptos de género, sexualidad, poder, conocimiento, entre muchos otros.
Uno de sus principales aportes se relaciona con el régimen de conocimiento que genera el closet, ese lugar de encierro donde quedan confinados los cuerpos, las sexualidades, los placeres, los saberes, los aprendizajes, los deseos de quienes se apartan de la “normalidad” heterosexual. Ese lugar de donde no se sale de una vez y para siempre, sino que se sale y se vuelve a entrar una y otra vez.
Sedgwick plantea que el secreto, el ocultamiento, lo dicho, lo no dicho, la represión y la liberación, la visibilidad, y todo aquello que permite resistir, nombrar(se) y anunciar(se), no constituyen un problema solamente para los grupos o las personas con una sexualidad disidente, sino que analizar estas relaciones del armario nos permite vislumbrar cuál es la política de conocimiento, las relaciones de poder que hacen que haya quienes quedan dentro y quienes están fuera, cómo se ha trazado históricamente ese límite, al servicio de qué y de quiénes.
Sedgwick es una de las fundadoras de la teoría queer, y sus trabajos fueron aportando la incomodidad intelectual necesaria para el nacimiento de una nueva teoría, que habilita una visión crítica sobre la sociedad, a partir del análisis de las definiciones de heterosexualidad y homosexualidad, abriendo una brecha dentro de la academia norteamericana, por donde la teoría queer pudo entrar, también con el aporte de otras y otros que piensan y escriben en el mismo sentido.
Es interesante el recorrido que Sedgwick transita. Ella, como muchas teóricas feministas, provenía de la lingüística y la literatura, y sus primeros estudios consistieron en una revisión de obras escritas en inglés en el siglo XIX.
Y esto que podría sonar muy formal, casi rutinario, y hasta aburrido, se convirtió en una provocación que sacudió los límites de lo que es posible pensar. Es que sus ensayos sobre los clásicos de la literatura inglesa se interesaban, sobre todo, en seguir las pistas del erotismo entre los varones que aparecían en esas obras. Uno de sus primeros trabajos, llamado “Entre hombres”, analizaba los deseos homoeróticos de dos personajes masculinos en la novela “Nuestro común amigo” de Charles Dickens. Es decir, tomaba las obras de autores y autoras “consagradas”, esas que parecían incuestionables, e iba visibilizando y poniendo nombre a “eso” que hasta ese momento había quedado en el Closet de lo oculto, lo innombrable.
Ella misma cuenta de modo risueño, que el momento en que sus escritos comenzaron a circular, y que su nombre pasó a ser conocido fue cuando tomó una obra de Jane Austin (recordemos que es la autora de “Sensatez y sentimiento”) y publicó un ensayo llamado “Jane Austin y la chica masturbadora”. Incluso agrega que está convencida de que ninguno de los críticos que se encarnizaron y derrocharon ríos de tinta para descalificarla había leído el ensayo.
La experiencia de estar enferma de cáncer fue también parte de sus preocupaciones teóricas. Decía que le habían permitido ver otras aristas relacionadas con los temas que le interesaban: los géneros, los cuerpos, las sexualidades, la construcción de identidades. “Recomiendo que cualquier interesada en la construcción social del género se quede calva durante aproximadamente medio año”. (Aqueer y ahora – Introducción del libro Tendencies)

Escuchá el programa Nº 7 de Sin-Closet


Descargá el programa

http://rapidshare.com/files/228703418/02_05_09.mp3

Homofóbicos, lesbofóbicos, misóginos, bifóbicos y transfóbicos ABSTERNERSE de comentar!!

sábado, 25 de abril de 2009

"La psiquiatría como higiene pública"

"¿De qué les sirve tener un nombre ?preguntó el moscardón
-A ellos no les sirve de nada, respondió Alicia, pero supongo que le es útil a quienes dan los nombres. "
(Lewis Caroll, "Del otro lado del espejo",1871)

Y quienes dan los nombres, clasifican, ordenan, construyen una idea en torno a lo que debés, a lo que debemos ser y establecen una relación entre la verdad y el poder que atraviesan nuestros cuerpos y nuestros deseos. Este poder que destila verdades nos dice quiénes somos, a quién amar, cómo amar, qué es normal, qué es anormal, quién está sano y quién está enfermo. Tenemos representaciones, significaciones compartidas, esto es lo que mantiene unida la sociedad. Este conjunto de significaciones compartidas que constituyen el imaginario social instituido definen y estipulan lo que para dicha sociedad será lo valorado y lo rechazado, lo normal y lo patológico, lo que es "real" y aquello que no lo es, lo que tiene sentido y lo que no lo tiene, lo cuestionable y lo imposible de ser siquiera pensado.
Michel Foucault al investigar la evolución de la noción de "individuo peligroso" en la psiquiatría legal, pone de relieve el pasaje de una adecuación del castigo a las "conductas", en los códigos penales anteriores al siglo XVIII, a una necesidad de adaptarlo a la "naturaleza" del criminal. Cambio que requirió de la intervención de la "medicina mental" en la institución penal. La Medicina, y en particular la Psiquiatría como higiene pública, debía bregar por una profilaxis del cuerpo social, individualizando a los sujetos "peligrosos" para por un lado, protegerlo de ellos, y por otro lado, aplicar una terapéutica que "reformara" a estos sujetos, una ortopedia, un tutor para enderezar el árbol que crece torcido.
Consecuentemente, se pasó de la penalización de las que eran llamadas prácticas de sodomía a la invención del sujeto homosexual, con el consiguiente interés por indagar su naturaleza, la etiología, si puede diseminar o infectar al cuerpo social con su anomalía, si es hereditaria o adquirida.
Estos imaginarios sociales que circulaban respecto de la homosexualidad, se hicieron "texto" en los discursos y teorías, y "carne" en las prácticas.
El imaginario médico, la mirada psiquiátrica , las ciencias en su afán de darle certezas a la sociedad, marcan la vida y muerte, nos nombran: uranistas, sodomita, invertido, vicioso, anormales, monstruos..
Foucault en su libro "Los anormales" citaba los exámenes médicos psicológicos de homosexuales presos por robos:

“sin ser intelectualmente brillante, no es estúpido, encadena bien las ideas y tiene buena memoria, Moralmente es homosexual desde los 12 o 13 años y en sus inicios ese vicio no habría sido mas que una compensación de las burlas que soportaba cuando niño…Quizás su aspecto afeminado agravo esta tendencia a la homosexualidad… hace tres mil años , seguramente habría residido en Sodoma y los fuegos del cielo lo habrían castigado con toda justicia por su vicio. “
Y por el río de la plata las denominaciones, las formas de nombrarlos, aquella generación que pensó un país, desde teorías higienistas y que detestó por igual, a putos, tortas, negros, pobres e indios, también nombraban, definían, caracterizaban."


"Si un joven, hijo de madre dominante; si otro de padre brutal y tiránico y madre sufrida y sumisa; un tercero de progenitores equilibrados; un cuarto que quiere mucho a la hermana, ingresan simultáneamente en un internado profesional donde existe un clima de perversión homosexual, todos concluirán por ser uranistas. Si el psicoanalista interpreta cada uno de los cuatro casos encontrará la explicación en la causa anotada y no en el ambiente corrompido, y las cuatro interpretaciones pansexuales serán entre sí diferentes y contradictorias por ser frutos de la imaginación creadora de los adictos a la doctrina"

El 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) excluyó la homosexualidad de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud.
El Gobierno del Reino Unido hizo lo propio en 1994, seguido por el Ministerio de Salud de la Federación Rusa en 1999 y la Sociedad China de Psiquiatría en 2001.
En Estados Unidos, en 1973 los dirigentes de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) habían votado previamente de manera unánime retirar la homosexualidad como trastorno de la sección “Desviaciones sexuales” del “Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales”.
Esta decisión fue oficialmente confirmada, en 1974, por una mayoría simple de los miembros generales de la APA votaron quitar ese diagnóstico por la categoría más suave de "perturbaciones en la orientación sexual", que fue posteriormente cambiada por "Homosexualidad ego-distónica", que a su vez fue borrada en 1986. Actualmente la APA clasifica ahora el persistente e intenso malestar sobre la orientación sexual propia bajo "Trastornos sexuales no especificados".

A pesar de esto, todavía el trabajo por el reconocimiento de derechos y la igualdad social para lesbianas, gays, travestis, transgeneros, bisexuales, intersexs no ha finalizado. Así queda demostrado cuando sectores ultra conservadores continúan afirmando que la homosexualidad "se puede curar".
Hoy alrededor de 85 países en el mundo criminalizan la homosexualidad y condenan los actos sexuales entre personas del mismo sexo con penas de prisión. En Afganistán, Irán, Mauritania, Nigeria, Arabia Saudí, Emiratos Árabes y Yemen, la homosexualidad se castiga con la pena de muerte.
Incluso en otros países donde la homosexualidad no está tipificada en el código penal, las persecuciones se multiplican. En Brasil, por ejemplo, 960 asesinatos homofóbicos fueron censados oficialmente entre 1980 y 2000. Pero la homofobia no solo se evidencia en penas de prisión y muertes, tiene múltiples manifestaciones. Se coarta la libertad de muchas lesbianas, gays y bisexuales, provoca problemas de aceptación personal y les impide vivir su orientación sexual con naturalidad.
La homosexualidad, el lesbianismo, el travestismo, la bisexualidad no son enfermedades.
La homofobia, la lesbofobia, la bifobia, la travestofobia sí.

Testimonios

"Hay un rectángulo negro en mi cara, cubriendo mis ojos en este momento, casi de oreja a oreja, limitando en mi frente, dejando tan solo adivinar la punta de mi nariz emergiendo de la sombra. Hay un rectángulo negro en mi cara. Ustedes no pueden verlo, pero ahí está. En algún lugar, en el limbo alcanforado donde cuidadosamente se guardan los libros de medicina ya no escritos, y aquellos aún por venir, hay uno de tapas imprecisas donde seguramente constan:
• Mi estatura.
• El número de mis días.
• Mi peso desnudo, y también vestido.
• Las reacciones de mis pupilas expuestas a la luz, la oscuridad, la exhibición de perros dormidos, monjas de negro y peces copulando.
• La cartografía exacta de mis genitales, por dentro y por fuera, mapa de una terra incognita, situada más allá de la fronteras que divide el más acá de los humanos y la otredad aberrante de los monstruos.
• Una foto de mi cuerpo, con los ojos tapados por un rectángulo negro. A mí espalda, una escuadra gigantesca marca los puntos de fuga de lo humano a lo monstruoso.
Pertenezco a la estirpe sagrada de los hermafroditas. Figuramos en cualquier diccionario de mitologías, de las más antiguas a las más recientes. Encarnamos sueños de completud, y definiciones políticamente correctas del estar-en-el-mundo; horizontes de corporalidad postmoderna; injurias arrojadas a la cara de otros y otras (de hermafroditas han sido tachados, sin ir más lejos, homosexuales y feministas). Conjugados en el mito y la leyenda, el discurso y la práctica médica nos han transformado en otra cosa, nos han conferido otro status ontológico; a lo largo del siglo XX el espesor mitológico del hermafroditismo se ha vuelto mundano, ha cambiado de nombre, ha ingresado a los discursos y prácticas del saber, se ha vuelto intersex. Pero aún arrojados por la ciencia del Olimpo a la Patología, la naturaleza monstruosa de nuestra naturaleza se conserva intacta.

¿De qué estamos hechos los monstruos?¿Qué material sobrenatural nos constituye, qué lógica no euclidiana nos informa, qué reglas organizan el orden de nuestras apariciones y desvanecimientos? Contra cualquier expectativa de una súbita revelación aguardando entrelíneas, debo advertirles que las personas intersex, versión contemporánea y científica de aquella estirpe monstruosa de tan buena cuna estamos hechas, básicamente… de carne. Carne latiente, regada por sangre roja, carne mortal, en suma: carne tangible. Contra toda leyenda, no se nace intersex. Se llega a serlo. Monstruos de los últimos mundos, los modos y estilos de ese hacernos, en realidad no nos pertenecen.
La llegada de un bebé intersex constituye, en todo el mundo occidental, una emergencia médica. Su nacimiento disparará el funcionamiento de una maquinaria biotectnológica destinada a identificar, catalogar e intervenir: un bebé intersex es aquel cuyos genitales no conforman expectativas socioculturales acerca de lo que deben ser los genitales de un varón para ser correctos, o lo que deben ser los correctos genitales de una mujer. Y esa no conformidad de expectativas de género es abordada e intervenida, consistentemente, bajo los términos de la enfermedad, a través de una continua patologización de la diferencia morfológica."

Mauro Cabral (Ponencia presentada en las II Jornadas de Reflexión “Monstruos y Monstruosidades”, organizadas por el Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género (Filo-UBA) en 2002, y publicado en revista Mora 9/10, Diciembre 2004).

Escuchá el programa Nº6 de Sin-Closet

Descargá el programa

http://rapidshare.com/files/226113298/25_04_09.mp3

Homofóbicos, lesbofóbicos, misóginos, bifóbicos y transfóbicos ABSTERNERSE de comentar!!