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sábado, 22 de mayo de 2010

domingo, 6 de diciembre de 2009

"El aborto en debate"

Escuchá el programa Nº 38 de Sin-Closet






Mariana Carbajal, periodista del diario Página 12 y mujer comprometida con la lucha por los derechos de las mujeres, y por la salud sexual y reproductiva presentó el viernes 4 de diciembre en Neuquén su libro “El aborto en debate – Aportes para una discusión pendiente”, en el marco de una actividad organizada por la Colectiva Feminista La Revuelta.

Decidimos hablar del aborto en un programa que trata de quienes se apartan precisamente de la norma heterosexual, porque este sistema que intenta imponernos sólo una forma posible de pensar el cuerpo, el género, el deseo, también intenta imponernos qué hacer con este cuerpo, especialmente cuando se trata de un cuerpo sexuado en femenino. Y ahí están todas las instituciones, estado, iglesia por sobre todo condenando a miles de mujeres al destino único de ser madres. Y si no, a clandestinidad, el secreto, la culpa y muchas veces, la muerte.

Nos preguntamos desde cuándo la iglesia empezó a defender, como ellos dicen, el derecho a la vida. Si fue cuando quemaba hombres y mujeres en la inquisición, cuando era cómplice de la tortura, de los campos de concentración de Hitler y de Videla, cuando acompañó el exterminio de pueblos originarios completos...

Otras Letras

Otro de los invitados en el programa fue Aldo Fernández, coordinador de la Librería Otras Letras. Un proyecto que busca formar espacios de socialización desde una persepctiva política y cultural, con el principal objetivo de visibilizar la literatura LGTB.

Te contamos que ya conocés a Aldo, ya escuchaste su voz aquí en Sin Closet, en ese programa en que pusimos al aire otras historias de amor.



Julieta Tabbush y su Cine A Mano fueron el cierre de la actividad.

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sábado, 14 de noviembre de 2009

Matrimonios y algo más...

Escuchá el programa Nº 35 de Sin Closet






Como te contamos en el programa anterior la Marcha del Orgullo LGTTTBIQ es sólo un día, pero la lucha y los reclamos continúan siempre.

Queremos contarte que una de las demandas más fuertes, en lo que fue la marcha número 18, es la que exige la sanción de la ley de Matrimonio para parejas del mismo sexo, una ley que está en debate en las comisiones de la Cámara de Diputados – un debate que quedó en suspenso el martes pasado por falta de quorum debido a las presiones eclesiásticas-.

Desde Sin Closet repudiamos los discursos fanáticos y fundamentalistas que se oponen a la sanción de la ley, en los que priman las concepciones religiosas de los diputados y diputadas que intentan legislar con la cruz cuestiones de derechos civiles, de derechos humanos.

Esta intención de las iglesias, con la católica a la cabeza, de seguir sacralizando el matrimonio, no es nueva. Ya en 1887 la iglesia católica estaba en desacuerdo con la sanción del matrimonio civil por considerarlo un “atentado”. Y ojo, que estamos hablando del matrimonio civil entre un varón y una mujer, es decir, el mismo que ahora defienden con sus cruces y sus rosarios.

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sábado, 31 de octubre de 2009

Porque sabemos que la única iglesia que ilumina es la que arde...

Escuchá el programa Nº 33 de Sin Closet



Hoy, en Sin Closet: la iglesia. Y en este caso, en este programa, la iglesia católica. Pero esto no redime a los otros credos y a las otras estructuras religiosas; nuestra decisión de dedicar este programa y detenernos especialmente en la iglesia católica se debe a que es la que se arroga el derecho de hablar en nuestro nombre, y en tu nombre también. Seas o no seas creyente, seas o no seas parte de su rebaño, también habla de vos, y se empeña sobre todo en controlar tu cuerpo, tu sexualidad. Se inmiscuye en nuestra vida cotidiana, se mete en nuestros cuerpos, en nuestras casas, en nuestras camas, en las escuelas, en los hospitales, en todas las relaciones que establecemos, en el día a día de todos los días…

Y esto no es de ahora: hace 2000 años que la iglesia trabaja para dirigir tu vida, las vidas de todos todas todxs. En la “Historia de la homosexualidad en la Argentina”, Osvaldo Bazán da cuenta de ello: Entre los siglos III y X la iglesia prohibió practicar sexo los días sábados, miércoles y viernes. Y durante los cuarenta días previos a la pascua. Y en navidad. Y durante pentecostés. Y en los días festivos. Y, claro, durante los días de “impureza femenina”. Finalmente, sólo se podía practicar sexo – siempre y cuando hablemos de sexo marital – durante 44 días al año.

El emperador Constantino, romano, proclamó al cristianismo como religión estatal del imperio, inagurando unas relaciones carnales que -como parecen ser muy obedientes de los mandamientos - han resultado indisolubles…

Tan indisolubles que gracias al artículo 2 de la Constución, siguen vigentes las leyes de la dictadura que les garantizan a obispos y prelados, privilegios escandalosos: pensiones, salarios – equivalentes al 80% del sueldo fijado para el cargo de juez-, pasajes dentro y fuera del país, sostenimiento para los estudiantes del seminario… Todos solventados con fondos públicos, es decir, con nuestro aporte.

Pero ante tanta obscenidad, hay muchas muchxs muchos que levantan su voz, que dicen NO EN MI NOMBRE para plantear la posibilidad de ser apóstatas, de decir pública y políticamente que no pertenecen a esa iglesia, a esa estructura que en tu nombre habla en contra y demoniza todo aquello que se atreva a desobedecer sus mandatos oscurantistas: las mujeres, el derecho a decidir, el aborto, las travestis, las sexualidades disidentes, la educación sexual, el uso del preservativo, los métodos anticonceptivos… En tu nombre defiende abusadores de niños y niñas, en tu nombre sostiene al padre Grassi y a tantos otros como él, en tu nombre paga las fianzas de esos abusadores, en tu nombre bendijo a la dictadura, en tu nombre acompañó los vuelos de la muerte, en tu nombre fue cómplice y calló, y sigue callando.

Conversamos con Claudia Laudano y Jorgelina Londero, que nos cuentan qué es y por qué decidieron sumarse a la apostasía colectiva.

Calendario laico de Cogam (Colectivo de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales de Madrid)

sábado, 25 de julio de 2009

Identidades múltiples y fluidas

No nos importa la identidad como carta de ciudadania.
No nos importa la identidad como cuota dentro del sistema.
No nos importa la identidad como espacio de poder ni de ficción de poder.
No importa cuál fuera el punto de partida para la identidad: la edad, el sexo, el color de la piel, el lugar geográfico donde has nacido, tus elecciones para el placer, tu origen cultural, tu trabajo, tu ropa. No importa.
Cualquiera de estas diferencias contenedoras de identidades puede nutrir al propio sistema en su reforzamiento; puede constituir una prótesis del sistema en su fortalecimiento, en sus espejismos de libertad, en sus augurios de incorporación e inclusión socio política.
La identidad nos importa en la medida en que es espacio para crear desorden social, desorden afectivo, desordenando turnos, prioridades, y privilegios. Nos importa para deshacerla, rehacerla y reinventarla.

Hoy queremos hablar de esa tensión entre la identidad entendida como algo fijo y estable y ese lugar incómodo de la no identidad, o de la inestabilidad, la fluidez, lo cambiante. Demasiado frecuentemente, la idea de identidad aún permanece atada a la visión que entiende las identidades como algo dado o recibido, y no negociado social y políticamente dentro de condiciones históricas específicas. El resultado de estas ausencias es que la identidad queda inmovilizada, se cristaliza.

Te proponemos pensar una noción de identidad más compleja e históricamente situada, que tome a la identidad como una construcción social, fluida, parcial, contradictoria y no unitaria. Pensar la identidad significa analizar cómo tales cuestiones son efectos constitutivos tanto de relaciones sociales e históricas, como también una posibilidad de rearticular deseo y placer.

La perspectiva queer insiste en que cuando se trata de cuestiones de deseo, de amor, y de afectividad, la identidad bien puede sorprenderse a sí misma: creando formas de sociabilidad, políticas e identificaciones que desaten al yo de los discursos dominantes de la biología, la naturaleza y la normalidad.

Nos interesa pensar entonces las identidades en términos configuraciones identitarias, como puntos de cuestionamiento de las oposiciones que reproducen modos de jerarquización. Pensarnos, entonces, no desde interrogantes que fijen y esblezcan una esencia, sino desde preguntas como ¿cómo, dónde, cuándo soy?

¿Cómo te suena esto de pensarnos en términos de identidades múltiples y fluídas? En una entrevista al activista y sociólogo, Juan Pechín, nos contaba acerca de su propia experiencia cuando lo que pensamos, lo que teorizamos, se pone en tensión con nuestra propia vida cotidiana.

"No hay identidad que me haya ofrecido refugio ni acogida, porque no hay identidad que me haya considerado, en última instancia, pura y digna de pertenencia. Por eso asumo dichosamente la perspectiva desde fuera. Huyo fuera, al afuera, a la intemperie, a la calle, a la vulnerabilidad completa.
Me ubico por fuera de los mandatos y los códigos de convivencia y de obediencia. Y opto por incomodar en todos los espacios. Trascender la afirmación de la identidad y reconocerme, impura, imperfecta, desarraigada, desvinculada, contradictoria y compleja. Puedo reconocerme no perteneciente y romper la mudez y el silencio hablando una lengua inédita."

Eschuchá el programa Nº 19 de Sin-Closet



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Homofóbicos, lesbofóbicos, misóginos, bifóbicos y transfóbicos ABSTERNERSE de comentar!!

sábado, 25 de abril de 2009

"La psiquiatría como higiene pública"

"¿De qué les sirve tener un nombre ?preguntó el moscardón
-A ellos no les sirve de nada, respondió Alicia, pero supongo que le es útil a quienes dan los nombres. "
(Lewis Caroll, "Del otro lado del espejo",1871)

Y quienes dan los nombres, clasifican, ordenan, construyen una idea en torno a lo que debés, a lo que debemos ser y establecen una relación entre la verdad y el poder que atraviesan nuestros cuerpos y nuestros deseos. Este poder que destila verdades nos dice quiénes somos, a quién amar, cómo amar, qué es normal, qué es anormal, quién está sano y quién está enfermo. Tenemos representaciones, significaciones compartidas, esto es lo que mantiene unida la sociedad. Este conjunto de significaciones compartidas que constituyen el imaginario social instituido definen y estipulan lo que para dicha sociedad será lo valorado y lo rechazado, lo normal y lo patológico, lo que es "real" y aquello que no lo es, lo que tiene sentido y lo que no lo tiene, lo cuestionable y lo imposible de ser siquiera pensado.
Michel Foucault al investigar la evolución de la noción de "individuo peligroso" en la psiquiatría legal, pone de relieve el pasaje de una adecuación del castigo a las "conductas", en los códigos penales anteriores al siglo XVIII, a una necesidad de adaptarlo a la "naturaleza" del criminal. Cambio que requirió de la intervención de la "medicina mental" en la institución penal. La Medicina, y en particular la Psiquiatría como higiene pública, debía bregar por una profilaxis del cuerpo social, individualizando a los sujetos "peligrosos" para por un lado, protegerlo de ellos, y por otro lado, aplicar una terapéutica que "reformara" a estos sujetos, una ortopedia, un tutor para enderezar el árbol que crece torcido.
Consecuentemente, se pasó de la penalización de las que eran llamadas prácticas de sodomía a la invención del sujeto homosexual, con el consiguiente interés por indagar su naturaleza, la etiología, si puede diseminar o infectar al cuerpo social con su anomalía, si es hereditaria o adquirida.
Estos imaginarios sociales que circulaban respecto de la homosexualidad, se hicieron "texto" en los discursos y teorías, y "carne" en las prácticas.
El imaginario médico, la mirada psiquiátrica , las ciencias en su afán de darle certezas a la sociedad, marcan la vida y muerte, nos nombran: uranistas, sodomita, invertido, vicioso, anormales, monstruos..
Foucault en su libro "Los anormales" citaba los exámenes médicos psicológicos de homosexuales presos por robos:

“sin ser intelectualmente brillante, no es estúpido, encadena bien las ideas y tiene buena memoria, Moralmente es homosexual desde los 12 o 13 años y en sus inicios ese vicio no habría sido mas que una compensación de las burlas que soportaba cuando niño…Quizás su aspecto afeminado agravo esta tendencia a la homosexualidad… hace tres mil años , seguramente habría residido en Sodoma y los fuegos del cielo lo habrían castigado con toda justicia por su vicio. “
Y por el río de la plata las denominaciones, las formas de nombrarlos, aquella generación que pensó un país, desde teorías higienistas y que detestó por igual, a putos, tortas, negros, pobres e indios, también nombraban, definían, caracterizaban."


"Si un joven, hijo de madre dominante; si otro de padre brutal y tiránico y madre sufrida y sumisa; un tercero de progenitores equilibrados; un cuarto que quiere mucho a la hermana, ingresan simultáneamente en un internado profesional donde existe un clima de perversión homosexual, todos concluirán por ser uranistas. Si el psicoanalista interpreta cada uno de los cuatro casos encontrará la explicación en la causa anotada y no en el ambiente corrompido, y las cuatro interpretaciones pansexuales serán entre sí diferentes y contradictorias por ser frutos de la imaginación creadora de los adictos a la doctrina"

El 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) excluyó la homosexualidad de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud.
El Gobierno del Reino Unido hizo lo propio en 1994, seguido por el Ministerio de Salud de la Federación Rusa en 1999 y la Sociedad China de Psiquiatría en 2001.
En Estados Unidos, en 1973 los dirigentes de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) habían votado previamente de manera unánime retirar la homosexualidad como trastorno de la sección “Desviaciones sexuales” del “Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales”.
Esta decisión fue oficialmente confirmada, en 1974, por una mayoría simple de los miembros generales de la APA votaron quitar ese diagnóstico por la categoría más suave de "perturbaciones en la orientación sexual", que fue posteriormente cambiada por "Homosexualidad ego-distónica", que a su vez fue borrada en 1986. Actualmente la APA clasifica ahora el persistente e intenso malestar sobre la orientación sexual propia bajo "Trastornos sexuales no especificados".

A pesar de esto, todavía el trabajo por el reconocimiento de derechos y la igualdad social para lesbianas, gays, travestis, transgeneros, bisexuales, intersexs no ha finalizado. Así queda demostrado cuando sectores ultra conservadores continúan afirmando que la homosexualidad "se puede curar".
Hoy alrededor de 85 países en el mundo criminalizan la homosexualidad y condenan los actos sexuales entre personas del mismo sexo con penas de prisión. En Afganistán, Irán, Mauritania, Nigeria, Arabia Saudí, Emiratos Árabes y Yemen, la homosexualidad se castiga con la pena de muerte.
Incluso en otros países donde la homosexualidad no está tipificada en el código penal, las persecuciones se multiplican. En Brasil, por ejemplo, 960 asesinatos homofóbicos fueron censados oficialmente entre 1980 y 2000. Pero la homofobia no solo se evidencia en penas de prisión y muertes, tiene múltiples manifestaciones. Se coarta la libertad de muchas lesbianas, gays y bisexuales, provoca problemas de aceptación personal y les impide vivir su orientación sexual con naturalidad.
La homosexualidad, el lesbianismo, el travestismo, la bisexualidad no son enfermedades.
La homofobia, la lesbofobia, la bifobia, la travestofobia sí.

Testimonios

"Hay un rectángulo negro en mi cara, cubriendo mis ojos en este momento, casi de oreja a oreja, limitando en mi frente, dejando tan solo adivinar la punta de mi nariz emergiendo de la sombra. Hay un rectángulo negro en mi cara. Ustedes no pueden verlo, pero ahí está. En algún lugar, en el limbo alcanforado donde cuidadosamente se guardan los libros de medicina ya no escritos, y aquellos aún por venir, hay uno de tapas imprecisas donde seguramente constan:
• Mi estatura.
• El número de mis días.
• Mi peso desnudo, y también vestido.
• Las reacciones de mis pupilas expuestas a la luz, la oscuridad, la exhibición de perros dormidos, monjas de negro y peces copulando.
• La cartografía exacta de mis genitales, por dentro y por fuera, mapa de una terra incognita, situada más allá de la fronteras que divide el más acá de los humanos y la otredad aberrante de los monstruos.
• Una foto de mi cuerpo, con los ojos tapados por un rectángulo negro. A mí espalda, una escuadra gigantesca marca los puntos de fuga de lo humano a lo monstruoso.
Pertenezco a la estirpe sagrada de los hermafroditas. Figuramos en cualquier diccionario de mitologías, de las más antiguas a las más recientes. Encarnamos sueños de completud, y definiciones políticamente correctas del estar-en-el-mundo; horizontes de corporalidad postmoderna; injurias arrojadas a la cara de otros y otras (de hermafroditas han sido tachados, sin ir más lejos, homosexuales y feministas). Conjugados en el mito y la leyenda, el discurso y la práctica médica nos han transformado en otra cosa, nos han conferido otro status ontológico; a lo largo del siglo XX el espesor mitológico del hermafroditismo se ha vuelto mundano, ha cambiado de nombre, ha ingresado a los discursos y prácticas del saber, se ha vuelto intersex. Pero aún arrojados por la ciencia del Olimpo a la Patología, la naturaleza monstruosa de nuestra naturaleza se conserva intacta.

¿De qué estamos hechos los monstruos?¿Qué material sobrenatural nos constituye, qué lógica no euclidiana nos informa, qué reglas organizan el orden de nuestras apariciones y desvanecimientos? Contra cualquier expectativa de una súbita revelación aguardando entrelíneas, debo advertirles que las personas intersex, versión contemporánea y científica de aquella estirpe monstruosa de tan buena cuna estamos hechas, básicamente… de carne. Carne latiente, regada por sangre roja, carne mortal, en suma: carne tangible. Contra toda leyenda, no se nace intersex. Se llega a serlo. Monstruos de los últimos mundos, los modos y estilos de ese hacernos, en realidad no nos pertenecen.
La llegada de un bebé intersex constituye, en todo el mundo occidental, una emergencia médica. Su nacimiento disparará el funcionamiento de una maquinaria biotectnológica destinada a identificar, catalogar e intervenir: un bebé intersex es aquel cuyos genitales no conforman expectativas socioculturales acerca de lo que deben ser los genitales de un varón para ser correctos, o lo que deben ser los correctos genitales de una mujer. Y esa no conformidad de expectativas de género es abordada e intervenida, consistentemente, bajo los términos de la enfermedad, a través de una continua patologización de la diferencia morfológica."

Mauro Cabral (Ponencia presentada en las II Jornadas de Reflexión “Monstruos y Monstruosidades”, organizadas por el Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género (Filo-UBA) en 2002, y publicado en revista Mora 9/10, Diciembre 2004).

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